Elena lleva años en un matrimonio frío en Barcelona. Cuando Diego, el socio de su marido, se instala en la habitación de invitados, una mirada en el espejo del baño lo cambia todo. Una historia de amor erótica sobre el deseo que vuelve a encenderse.
Entre los mejores cuentos eróticos en español: Sofía, 25 años, conoce a Martín en una fiesta en una azotea de Malasaña. Lo que empieza como un juego de confesiones se convierte en una noche que ninguno de los dos olvidará.
Estas historias porno se quedan cortas: Paula, agente inmobiliaria en Madrid, enseña un ático en Chamberí a Diego bajo la lluvia... y la visita termina como ninguna otra.
Relatos eróticos: Marta, fotógrafa de bodas, termina la noche en una playa de Valencia con Andrés, el hermano del novio. Una copa, la luna y una suite que ninguno de los dos olvidará.
Un paquete equivocado, una caja que nadie debió abrir y un vecino carpintero de sonrisa torcida. Estas historias eróticas empiezan en una siesta de agosto en Triana, Sevilla, y terminan donde Sofía jamás imaginó.
historias de sexo: Lucía sale un viernes a un bar de Malasaña y un desconocido le derrama vino tinto en el vestido. Lo que empieza como un desastre termina en la habitación de un hotel cerca de Gran Vía, en una noche loca que no olvidará.
Nerea y yo nos quedamos encerradas en la biblioteca de la facultad una tarde de lluvia. Faltaban dos horas para la ronda del guarda. Esta compañera de universidad relato erótico empieza entre las estanterías.
Sofía llamó a mi puerta un jueves a las nueve de la noche para pedirme el taladro. Su marido estaba de turno en el hospital y ella me esperaba en bata de seda. Este mi vecina me sedujo relato cuenta lo que pasó después.
Pocos relatos eróticos universitarios empiezan con dos golpes en la puerta y una petición tan inocente como un cargador. Dani finge estudiar anatomía cuando Alba entra en su habitación, y la tarde de estudio se convierte en una lección práctica que ninguno de los dos olvidará.
Marta lleva doce años casada y nunca ha sido infiel, hasta que un viaje de trabajo la convierte en protagonista de esos relatos eróticos de infieles que nunca creyó vivir. Un cliente, una última copa en la azotea del hotel y un deseo imposible de resistir.